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Los microcuentos generacionales de Enric Pardo y Lyona

la-vida-es-corta_homeLa búsqueda de la felicidad, los años ochenta, la incomunicación… Debajo de su jovial sencillez, los microcuentos de La vida es corta y luego te mueres ya ha enganchado a una multitud de lectores. Debajo de su jovial sencillez, estos microcuentos esconden múltiples capas y lecturas que permiten la identificación del lector: La búsqueda de la felicidad, los años ochenta, la incomunicación… Hablamos de todos estos temas en esta entrevista con sus autores, Enric Pardo y Lyona.

 

Las referencias de La vida es corta y luego te mueres hacen evidente que sois hijos de los ochenta. ¿Cuándo os disteis cuenta de que esta década tenía una mítica propia?

Enric: Los ochenta tienen una mítica propia porque son los años de nuestra infancia y por tanto es la época en la que fuimos descubriendo en qué consistían las reglas de la vida. Nuestra generación aprendió lo que es el bien, el mal, el amor, la muerte, el sexo y todas las cosas importantes a través de una iconografía, unas historias y unos personajes que nos marcaron a fuego. Supongo que otras generaciones también tienen una década mítica, pero no son tan pesados como nosotros.

Lyona: Es triste pero nunca una peli vuelve a marcarte tan fuerte como en tu infancia. En ese período ves pelis que no acabas de entender y te fascinan por eso… Y las mitificas… A nosotros nos tocaron los ochenta, y me alegro de ello. Ya no se hacen películas como Indiana Jones, Regreso al futuro, E.T.

Al mismo tiempo, el libro está plagado de guiños a comportamientos, objetos y tecnologías muy representativas de nuestro tiempo. ¿Os habéis planteado cómo se percibirá dentro de diez o veinte años?

Enric: No. Nunca me planteo la perdurabilidad de una historia por los accesorios que la componen. Es como si habláramos de las tragedias de Shakespeare y dijéramos que nadie se va a sentir identificado con Otelo porque no somos moros en Venecia. Y sin embargo, el tema de los celos sigue siendo universal. Escribimos historias en las que aparecen las redes sociales, los smartphones y whatsapp pero en realidad de lo que hablamos es de la incomunicación y de la soledad de nuestros días.

Lyona: Al igual que Enric, cuando creo algo no pienso en el futuro, pero espero que dentro de diez o veinte años, si alguien lee esto, diga: “¡Qué capullos eran nuestros ancestros, perdiendo el tiempo haciéndose selfies!”.

En estos microcuentos hay una idea que se repite constantemente: la promesa o ilusión de felicidad. Los personajes la buscan en detalles muy concretos: puede ser un gesto pequeño, como bajar la basura…

Enric: La búsqueda de la felicidad es un tema muy recurrente, casi obsesivo en todo lo que escribo. Muchas veces es porque no tengo ni idea de qué me hace feliz o porque vivo en un constante sentimiento de infelicidad resignada. Muchas veces también me doy cuenta de que miro atrás y recuerdo que fui más feliz de lo que creí haber sido. También me doy cuenta de que son pequeños detalles los que me hacen sentir mejor conmigo mismo y estos detalles poco tienen que ver con grandes objetivos personales o profesionales.

Un microcuento se lee en un instante, pero ¿cuánto se tarda en crearlo?

Enric: Los mejores microcuentos no se crean. Vienen a ti. Esa es una verdad absoluta. Otros microcuentos vienen como una idea, un tema, una reflexión en voz alta, un diálogo que tienes con un amigo, tu pareja, y más tarde terminas de darle forma.

Lyona: En mi caso es distinto, porque parto de los textos de Enric. Algunos los podía visualizar claramente al leerlos, pero otros me fueron mucho más complicados de llevar a cabo. No quería simplemente plasmar la escena, el objetivo era darle una vuelta de tuerca a cada microcuento, que la ilustración aportase un giro final.

Aunque las ilustraciones son posteriores a la creación del cuento, hay varios casos en que no se entienden las dos cosas por separado. Son más que un acompañamiento.

Enric: Son el libro. Este libro no tendría sentido si no estuvieran. Es un libro hecho a dos mentes. Completamente plural. Yo propongo y ella dispone. Discutimos, reímos y creamos juntos. Lo peor de escribir es que a veces estás muy solo. Hemos hecho este libro para disfrutar en compañía el acto de crear y compartir estas historias.

Lyona: La idea era conseguir que las ilustraciones fuesen parte de los microcuentos, que el hecho, por ejemplo, de dibujar un perro en lugar de un hombre le diese un sentido totalmente distinto al texto.

Os conocisteis estudiando cine. ¿Con qué lenguaje os sentís más cómodos: las imágenes en movimiento, la literatura, la ilustración?

Enric: Yo no veo una gran diferencia entre uno u otro medio. Al final todos tienen el mismo común denominador: contar historias. Es cierto que nos hemos formado en la creación cinematográfica y casi siempre que tienes una idea la visualizas de forma natural en una película. Pero también se te ocurren ideas de series, miniseries, novelas, cuentos, teatro, microcuentos, cómic, etc. Sí que es verdad que cada canal, cada medio, tiene ciertas reglas que conviene conocer para poder jugar mejor con ellas y aprender a dominarlas. Hay que ser un poco sabio pero también un poco inconsciente para ser fiel a tu punto de vista.

Lyona: Para mí se diferencia en que el trabajo de ilustradora es mucho más solitario que el de realizadora. Normalmente cuando dirijo un videoclip o un spot trabajo con todo un equipo humano que me aporta ideas, sugerencias, propuestas.. cuando dibujo solo estoy yo y la página en blanco. Y me gusta poder combinar estos dos tipos de procesos creativos tan distintos, creo que me equilibran.

¿Sería posible hacer un microcuento en formato cinematográfico?

Enric: Se podría, ¡claro! Es una idea cojonuda. Se puede hacer de mil maneras, pero lo chulo sería coger un microcuento y desarrollarlo en formato cine. Por ejemplo, hacer una peli de animación, en clave de comedia romántica de amor imposible entre estos dos objetos:

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¡Sería terriblemente chula! A qué la hacemos.

Hagámosla!

¿Hay alguna novela o cómic que os gustaría adaptar al cine?

Enric: Cualquier obra de Jeffrey Brown: Torpe, Piltrafilla, Los gatos son raros. Y me gustaría un montón hacer una serie (que no película) de casi todos los superhéroes de Marvel y DC.

Lyona: Enric se me ha adelantado, me encanta Jeffrey Brown y me encantaría adaptarlo al cine. Me encanta su sinceridad, cómo habla de las relaciones, cómo se desnuda emocionalmente… También creo que sería brutal hacer la adaptación de Paul va a trabajar este verano, de Michel Rabagliati.

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